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Confucio y el saber

. 2 de septiembre de 2007
5 comentarios






Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.


Hoy en La Nación (sección PROA) leí esta frase de Confucio y me pareció muy buena, hay mucho que comentar, pero voy a dejar el comentario para el miércoles, por ahora, me gustaría saber qué les parece y de una vez puedo contestar comentarios en la actualización del miércoles.


Actualización: Pues sí, hoy no es miércoles y lo sé, pero la actualización del miércoles será jueves y no miércoles como fue anunciada el domingo. Siguiendo con el tema, los 3 comentarios recibidos no son precisamente gran material para un post (¿será que Javi Moya me presta sus lectores en lo que vuelve?), pero igualmente se les agradece a los que comentaron.

Para comentar sobre la frase de Confucio (después de todo, para eso es esta actualización...), hay que aclarar que la misma no se refiere a ser culto (sea, lo que sea ser culto...) o tener muchos conocimientos, sino a entender la realidad del conocimiento, es decir, comprender lo infinito del saber y la obvia incapacidad del ser humano al tratar lo infinito. Epistemológicamente, se trata de comprender las limitaciones del saber individual y entender la realidad en relación con dichas limitaciones.

No se es ignorante por no haber leído "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha" o por no saber calcular una integral; la ignorancia esta en quien no comprende lo poco que sabe. ¿Quién puede decir que sabe mucho? Nadie. Ya lo dijo Einstein una vez "entre más conozco, más me falta por conocer" (o algo así, pero la idea es esa...).

La vida según Quino

. 21 de abril de 2007
1 comentarios

… Pienso que la forma en que la vida fluye está mal. Debería ser al revés: Uno debería morir primero para salir de eso de una vez.
Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí.
Entonces empiezas a trabajar, trabajar por cuarenta años hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación.
Luego fiestas, parrandas, alcohol. Diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estés listo para entrar a la secundaria…
Después pasas a la primaria y eres un niñ@ que se la pasa jugando sin responsabiliddes de ningún tipo…
Luego pasas a ser un bebé, y vas de nuevo al vientre materno, y ahí pasas los mejores y últimos 9 meses de tu vida flotando en un líquido tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo…

Steve Jobs: “Manteneos hambrientos, manteneos alocados”

. 28 de febrero de 2007
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Texto de la conferencia que dio Steve Jobs, Director Ejecutivo de Apple Computer y Pixar Animation Studios, el 12 de Junio de 2005 en la Ceremonia de Graduación —Commencement— de Stanford. Podéis leer aquí el original en inglés. E incluso escucharlo en versión original aquí.
(El video solo está en inglés...)
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"Tengo el honor de estar hoy aquí con vosotros en vuestra iniciación en una de las mejores universidades del mundo. Nunca me gradué. A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria. Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.

La primera historia versa sobre cómo se conectan los puntos.

Dejé Reed College después de los seis primeros meses, pero después seguí por allí por libre otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo de veras. Entonces, ¿por qué lo dejé?

Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una titulada universitaria joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer. Solo que cuando aparecí decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña. Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a media noche preguntando: “Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?” “Por supuesto”, dijeron. Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día iría a la universidad.

Y 17 años más tarde realmente fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres de clase trabajadora los estaba gastando en mi matrícula. Después de seis meses, no le veía propósito alguno. No tenía idea de qué quería hacer con mi vida, y menos aún de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo. Y me estaba gastando todos los ahorros que mis padres habían conseguido a lo largo de su vida. Así que decidí dejarlo, y confiar en que las cosas saldrían bien. En su momento me dio miedo, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca haya tomado. En el momento en que lo dejé, ya no fui más a las clases obligatorias que no me interesaban, y comencé a meterme en las que parecían interesantes.

No era idílico. No tenía dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía botellas de Coca Cola por los 5 céntimos del depósito para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km los domingos por la noche para comer bien una vez por semana en el templo de los Hare Krishna. Me encantaba. Y muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.

Os daré un ejemplo: en aquella época el Reed College ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, todos los póster, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano. Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía. Aprendí cosas sobre el serif y tipografías sans serif, sobre los espacios variables entre combinaciones de letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía. Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante.

Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, volvió a mí. Y diseñamos el Mac con todo dentro. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni tipos con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía, y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen. Por supuesto que era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase. Pero era muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde.

Otra vez: no se pueden conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo — tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.

Mi segunda historia es sobre el amor y la pérdida.

Tuve suerte — supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados. Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación — el Macintosh — un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30. Y me despidieron. ¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado? Bueno, mientras Apple crecía contratamos a alguien que yo creía muy capacitado para llevar la compañía junto a mí, y durante el primer año, más o menos, las cosas fueron bien. Pero luego nuestra perspectiva del futuro comenzó a divergir, y finalmente nos apartamos completamente. Cuando eso pasó, nuestra Junta Directiva se puso de su parte. Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria. Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido, y fue devastador.

Realmente no supe qué hacer durante algunos meses. Sentía que había dejado de lado a la anterior generación de emprendedores – que había soltado la antorcha en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard [de Hewlett Packard] y Bob Noyce [inventor del circuito integrado, Intel], e intenté disculparme por haberla fastidiado tanto. Fue un fracaso muy notorio, e incluso pensé en huir del valle [Silicon Valley]. Pero algo comenzó a abrirse paso en mí — aún amaba lo que hacía. El resultado de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo.

No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado. Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para entrar en uno de los periodos más creativos de mi vida.

Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría después en mi esposa. Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por ordenador, Toy Story, y es ahora el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, regresé a Apple, y la tecnología que desarrollamos en NeXT es el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia.

Estoy bastante seguro de que nada de esto habría ocurrido si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes. El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideráis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hacéis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os conforméis. Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis. No os conforméis.

Mi tercera historia es sobre la muerte.

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.

Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo — las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso — se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir al corazón.

Hace casi un año me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un barrido a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable, y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir prepárate a morir. Significa intentar decirle a tus hijos todo lo que ibas a contarles en los próximos diez años en unos pocos meses. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.

Viví todo un día con ese diagnóstico. Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vieron las células al microscopio los médicos comenzaron a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía. Me operaron, y ahora estoy bien.

Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora os puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual.

Nadie quiere morir. Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo sois vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto.

Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro. No os dejéis atrapar por el dogma — que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior. Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog [Catálogo de toda la Tierra], una de las biblias de mi generación. La creó un tipo llamado Stewart Brand no lejos de aquí, en Menlo Park, y la trajo a la vida con su toque poético. Eran los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que se hacía con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina, 35 años de que llegara Google: era idealista, y rebosaba de herramientas claras y grandes conceptos.

Stewart y su equipo sacaron varios números del The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número. Fue a mediados de los 70, y yo tenía vuestra edad. En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana, la clase de carretera en la que podrías encontrarte haciendo autoestop si fueseis así de aventureros. Bajo ella estaban las palabras: “Sigue hambriento. Sigue alocado”. Era su último mensaje de despedida. Sigue hambriento. Sigue alocado. Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduáis para comenzar de nuevo, os deseo eso."

Seguid hambrientos. Seguid alocados.
Muchísimas gracias a todos.

Steve Jobs

Fuente

¡Aprender a pensar!

. 8 de febrero de 2007
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Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada.

Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leo la pregunta del examen y decía: "Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro".

El estudiante había respondido: "Lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio".

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de sus de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física. Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: "Coge el barometro y déjalo caer al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronómetro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por g por T al cuadrado. Y así obtenemos la altura del edificio". En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dió la nota más alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contestó; éste es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando en la pared la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Éste es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quieres es un procedimiento más sofisticado, puedes atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Dado que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la velocidad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad, al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su período de precesión. En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, siguió, la mejor sea coger el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo.

En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares). Evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios sus profesores habían intentado enseñarle a pensar. El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia, es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.

Por cierto, para los escépticos: esta historia es absolutamente verídica.

Test de inteligencia

. 23 de enero de 2007
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Este test está bonísimo

Para ver las respuestas, seleccione con el mouse el texto de abajo d la pregunta que está en blanco para que ud no lo pueda ver hasta que responda.

Ahora bien relájense, aclaren su mente y empiecen...

*1. ¿Qué pone usted en un tostador?*

Respuesta: "pan"

Si usted dijo "tostadas", abandone ahora y haga alguna otra cosa. Trate de no herirse a sí mismo.

Si usted dijo "pan", siga con la pregunta 2..

2. Diga "meche" cinco veces. Ahora deletree "meche". Cuentenos * ¿Qué beben las vacas?*


Respuesta: Las vacas beben agua.

Si usted dijo "leche" no intente la siguiente pregunta. Su cerebro esta muy estresado y puede recalentarse!!!
Conténtese con leer una literatura más apropiada como Los tres cerditos.

Sin embargo, si usted dijo "agua" siga con la pregunta 3.

3. Esta no funciona en castellano. Así que va en ingles.

If a red house is made from red bricks and a blue house is made from blue bricks and a pink house is made from pink bricks and a black house is made from black bricks, *what is a green house made from?*

Respuesta: Greenhouses están hechas de vidrio. Obvio, "greenhouse" en inglés es "invernadero". Si usted dijo "green bricks," ¿porqué sigue leyendo aquí???

Si Ud. dijo "glass" o "vidrio" vaya a la Pregunta 4.

4. Sucedió unos veinte años atrás, y un aeroplano estaba volando a unos 6.000 metros sobre Alemania (si usted recuerda, Alemania en esa época estaba dividida políticamente en Alemania Occidental y Alemania Oriental) Bueno, siguiendo con la historia, durante el vuelo, DOS motores fallaron.

El piloto, dandose cuenta que el ultimo motor que le quedaba también estaba fallando, decidió un aterrizaje forzoso.

Desafortunadamente el motor restante falló antes de que pudiera efectuar esa maniobra y el avión se estrelló fatalmente en el medio de la "tierra de nadie" entre Alemania oriental y Alemania Occidental.

*¿Dónde usted enterraría a los sobrevivientes?* *¿En Alemania oriental, en Alemania occidental o en la "tierra de nadie"?*

Respuesta: Usted no entierra sobrevivientes!

Si usted dijo cualquiera otra cosa, usted está mal de la cabeza y debiera detenerse.
Si usted contestó "no se entierran los sobrevivientes", siga con la proxima pregunta.

5. Sin utilizar una calculadora -

Usted esta manejando un omnibus entre San Jose y Nicaragua.

Al inicio del viaje , 17 personas se suben al bus; ya a la salida de San Jose, seis personas se bajan del bus y nueve personas suben. En Puntarenas, dos personas bajan y cuatro suben. En Guanacaste , 11 personas suben y 16 bajan. Entonces usted llega a Nicaragua.

*¿Cómo se llama el chofer del omnibus?*

Respuesta: Pero , por favor!!! ¿No recuerda su propio nombre? USTED es el chofer!!



Que se siente?? El 95% de las personas fallan casi en todas estas preguntas

Test para...

Una mujer, mientras asistía al funeral de su madre, vio a un hombre que no conocía. Pensó que ese era el hombre de su vida, tanto que se enamoró de él en aquel momento, pero no le pidió ni nombre ni teléfono y ya no pudo verlo de nuevo. Unos días más tarde, esta mujer mató a su hermana.


PREGUNTA: ¿Porqué la mató?

Respuesta: (selecciona el texto "invisible" de abajo)

Esperaba que el hombre apareciera de nuevo en el funeral de su hermana.

Si has respondido correctamente, piensas como un psicópata. El autor de esta prueba fue un famoso psicólogo americano, y se utiliza para comprobar si tienes mentalidad de asesino. Muchos asesinos en serie detenidos han participado en la prueba y han respondido correctamente. Asi que... ¡Cómo te fue??

Del Blog de TicoVago

Besando el culo de Jorge

. 24 de abril de 2006
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Léanlo completo, tiene muchísimos aspectos implícitamente explícitos...


De Jim Huber, 1997


Esta mañana llegó a mi puerta una pareja bien vestida y bien peinada. El hombre habló primero:

Juan: Hola, yo soy Juan y esta es María.
María: Hola, estamos aquí para invitarte a besarle el culo a Jorge con nosotros.
Yo: ¿Cómo? ¿De que estás hablando? ¿Quién es Jorge? ¿Y por qué tendría que querer besarle el culo?
Juan: Si tú le besas el culo a Jorge, te da un millón de dólares; y si no lo haces te cubre de mierda.
Yo: ¿Cómo? ¿Es que es alguna clase de extraño pervertido?
Juan: Es un filántropo multibillionario. Jorge construyó este pueblo. Jorge posee este pueblo. Él puede hacer lo que quiera, y lo que quiere es darte un millón de dólares, pero no puede si tú no le besas el culo.


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Yo: Eso no parece tener mucho sentido. ¿Por qué...
María: ¿Quién eres tú para cuestionar los deseos de Jorge? ¿Es que no quieres el millón de dólares? ¿Es demasiado un pequeño beso en el culo?
Yo: Bueno, quizás, si es legítimo, pero...
Juan: ¡Entonces vamos a besarle el culo a Jorge!
Yo: ¿Le besan el culo a Jorge con frecuencia?
Maria: Oh sí, continuamente.
Yo: ¿Y les ha dado el millón de dólares?
Juan: Bien, aún no. No se puede recibir el dinero hasta que no te mudes del pueblo.
Yo: Entonces, ¿por qué no se van del pueblo y reciben el millón de dólares?
Maria: No puedes irte del pueblo hasta que Jorge te lo diga, o de lo contrario no recibes el dinero y él te cubre de mierda.
Yo: ¿Conocen a alguien que le haya besado el culo a Jorge, que se haya ido y que después haya regresado con el dinero?
Juan: Mi madre le besó el culo a Jorge durante años. Ella se fue el año pasado y estoy seguro que tiene el dinero.
Yo: ¿Has hablado con ella desde entonces?
Juan: Por supuesto que no, Jorge no lo permite.
Yo: Entonces ¿cómo sabes que tiene el dinero si no has hablado con nadie que lo haya recibido?
Maria: Bueno, antes de que te desanimes él te da una pequeña muestra. Tal vez obtengas un aumento, tal vez ganes un pequeño premio en la lotería, tal vez encuentres un billete de veinte dólares en la calle.
Yo: ¿Y eso qué tiene que ver con Jorge?
Juan: Jorge tiene ciertas "conexiones".
Yo: Lo siento, pero esto suena como si fuera un extraño juego de consola.
Juan: Pero es un millón de dólares, ¿puedes realmente arriesgarte a perderlo? Y recuerda: si no le besas el culo te cubre de mierda.
Yo: Tal vez si pudiera verlo, hablar con él, tener detalles sobre él...
Maria: Nadie ve a Jorge, nadie habla con él.
Yo: ¿Entonces cómo le besan el culo?
Juan: En ocasiones únicamente le mandamos un beso pensando en su culo. Otras veces le besamos el culo a Carlos y él se lo transmite a Jorge.
Yo: ¿Quién es Carlos?
María: Un amigo nuestro. Él es quien nos ha hablado sobre besarle el culo a Jorge. Todo lo que tenemos que hacer es invitarlo a comer de vez en cuando.
Yo: ¿Y creyeron en sus palabras cuando dijo que existe un Jorge, que Jorge quiere que le besen el culo y que los recompensará?
Juan: ¡Oh no! Carlos tiene una carta de Jorge de hace mucho tiempo donde lo explica todo. Aquí tienes una copia para tí, míralo por ti mismo:

Del Escritorio de Carlos
1 Bésale el culo a Jorge y él te dará un millón de dólares cuando te vayas del pueblo.
2 Bebe alcohol con moderación.
3 Cubre de mierda a aquellos que no sean como tú.
4 Come bien.
5 Jorge dictó esta carta él mismo.
6 La Luna está hecha de queso verde.
7 Todo lo que dice Jorge es cierto.
8 Lávate las manos después de ir al baño.
9 No uses alcohol.
10 Come tus salchichas en bollos y sin condimentos.
11 Bésale el culo a Jorge o te cubrirá de mierda.

Yo: Esto está escrito en papel con el membrete de Carlos.
Maria: Jorge no tiene papel.
Yo: Tengo la impresión de que si lo comparamos encontraremos que ésta es la letra de Carlos.
Juan: Por supuesto, pero Jorge dictó la carta.
Yo: Pensaba que decían que nadie puede ver a Jorge.
Maria: No ahora, pero hace tiempo le habló a algunas personas.
Yo: Pensaba que decían que era un filántropo. ¿Qué tipo de filántropo cubre de mierda a la gente sólo porque es diferente?
Maria: Eso es lo que Jorge quiere, y Jorge siempre está en lo cierto.
Yo: ¿De dónde sacas eso?
Maria: El punto 7 dice que: "todo lo que dice Jorge es cierto". ¡Eso es suficiente para mí!
Yo: Quizás su mismo amigo Carlos hizo las normas.
Juan: ¡Imposible! El punto 5 dice: "Jorge dictó esta carta él mismo". Al mismo tiempo, el punto 2 dice: "bebe con moderación". El punto 4 dice: "come bien". Y el punto 8 dice: "lávate las manos después de ir al baño". Todo el mundo sabe que eso es cierto, por lo tanto, todo lo demás debe ser cierto también.
Yo: Pero el punto 9 dice: "no uses alcohol", lo cual entra en conflicto con el punto 2, y el 6 dice: "la Luna está hecha de queso verde", lo cual no es cierto.
Juan: No existe contradicción entre los puntos 2 y 9, el segundo simplemente clarifica el primero. Y por lo que respecta al 6, tú nunca has estado en la Luna, por lo que no puedes hablar con esa seguridad.
Yo: Los científicos tienen claramente establecido que la Luna está hecha de roca...
Maria: Pero ellos no saben si la roca viene de la Tierra o del espacio exterior, por lo que puede ser fácilmente queso verde.
Yo: Realmente no soy un experto, pero pienso que la teoría de que la Luna fue "capturada" por la Tierra ha sido descartada. Por otra parte, no saber de dónde viene la roca no la convierte en queso, y menos queso verde.
Juan: ¡Ajá! Acabas de admitir que los científicos cometen errores pero nosotros sabemos que lo que dice Jorge es cierto!
Yo: ¿Lo sabemos?
María: ¡Por supuesto, el punto 7 lo dice!
Yo: Están diciendo que Jorge siempre está en lo cierto porque la carta lo dice, que la carta es cierta porque Jorge la dictó, y que sabemos que Jorge la dictó porque la carta lo dice. Esta lógica circular no se diferencia en nada de decir que Jorge siempre dice la verdad porque lo dice Jorge.
Juan: ¡Ya lo estás comprendiendo! ¡Es reconfortante ver como alguien se acerca a la forma de pensar de Jorge!
Yo: ¡Pero... Oh, bueno es igual!... ¿Cuál es el trato con las salchichas?(María se sonroja.)
Juan: Las salchichas en bollos y sin condimentos. Ésta es la forma de Jorge. Cualquier otra forma es incorrecta.
Yo: ¿Qué pasa si no tengo bollos?
Juan: No hay bollo, no hay salchicha. Una salchicha sin bollo es algo incorrecto.
Yo: ¿Sin salsa? ¿Sin mostaza?
María: (Asombrada) Parece irremediablemente condenado.
Juan: (Gritando) ¡No hay ninguna ambigüedad en su lenguaje! ¡Cualquier tipo de condimento está prohibido!
Yo: Entonces de una enorme pila de chucrut con algunas salchichas pinchadas en ella ni hablamos, ¿no?
María: (Poniéndose los dedos en los oídos) No te estoy oyendo, na, na, na, na, na, na, na...
Juan: (Con cara de aversión) ¡Eso es repelente! No sé qué clase de demonio comería eso...
Yo: ¡Jorge! Él lo come todo el tiempo.(María palidece.)
Juan: "(Tomando a María) Bueno, si hubiera sabido que eras "uno de esos" no habría perdido mi tiempo. Cuando Jorge te cubra de mierda yo estaré allí, contando mi dinero y burlándome de ti. Yo besaré el culo de Jorge por tí. ¡Comedor de salchichas sin bollo y devorador de chucrut! Al decir esto, Juan arrastró a María al coche que los esperaba y arrancó a toda velocidad.

Carta a Laura Schlessinger

Laura Schlessinger es una conocida locutora de radio de los Estados Unidos que tiene un programa en el que da consejos en directo a los oyentes que llaman por teléfono. Recientemente se encendió la polémica, cuando la presentadora descalificó a los homosexuales, tildando la homosexualidad como una abominación porque así lo indica la Biblia en el Levítico (Lev. 18:22) y que por tanto no podía ser consentida bajo ninguna circunstancia. Lo que aparece a continuación es una carta abierta, hecha pública en Internet y dirigida a la Dra. Schlessinger. Fue escrita por un residente en los Estados Unidos.


"Querida Dra. Laura:

Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios. Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible. Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan sólo a recordarle que el Levítico, en sus versículos 18:22, establece claramente que la homosexualidad es una abominación. Punto final. De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto a algunas otras leyes bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:

a) Cuando quemo un toro en el altar como sacrificio sé que emite un olor que es agradable para el Señor (Lev 1:9). El problema está en mis vecinos. Argumentan que el olor no es agradable para ellos. ¿Debería castigarlos? ¿Cómo?

b) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como sanciona el Éxodo, 21:7. En los tiempos que vivimos, ¿qué precio piensa que sería el más adecuado?

c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su periodo de impureza menstrual (Lev 15:19-24). El problema que se me plantea es el siguiente: ¿cómo puedo saber si lo está o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.

d) El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mexicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?
e) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sabat. El Éxodo, 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?

f) Un amigo mío mantiene que aunque comer marisco es una abominación (Lev. 11:10), es una abominación menor que la homosexualidad. Yo no lo entiendo. ¿Podría usted aclararme este punto?

g) En el Levítico, 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?

h) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el Levítico, 19:27. ¿Cómo han de morir?

i) Sé gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Así y todo, ¿puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?

j) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico, 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). Él además se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para apedrearlos? (Lev 24:10-16). ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14). Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así que confío plenamente en su ayuda. Gracias de nuevo por recordarnos que la palabra de Dios es eterna e inmutable".

Discurso contra dios

Autor: Roberto Benigni

Quiero hacer un breve paréntesis en relación a la economía divina.

Nuestro Señor, creo, podía habernos ayudado desde el principio. Yo creo en él, porque nunca se sabe. Total si existe, existe, y si no existe, no jode. Pero si existe, digo: somos cinco mil millones de personas ¡con todos los planetas que hay tenía que meternos a todos en éste! Es como si un padre tuviera veinte hijos y un edificio de cincuenta pisos y decidiera encerrarlos a todos en el garaje. ¿De qué estamos hablando? Nos tendría que haber ubicado un poco mejor.

Pero no, Nuestro Señor es un capitalista, y todos estos planetas son un abuso. Pura especulación planetaria. De hecho, cuando Galileo los descubrió, el Papa lo hizo arrestar enseguida. Lo hizo pasar por idiota y le dijo: ¿Cómo es ése asunto de que la Tierra gira?". Galileo dijo: "Es la Tierra la que gira alrededor del Sol, y no como dicen ustedes". Entonces el Papa dijo: "¡¿Pero éste es idiota?! ¿Vieron alguna vez una casa girar alrededor de la estufa?".


Naturalmente, además de crear a los hombres, Dios ha construido a los animales, los vegetales y los minerales: un quilombo tan grande que ya no se entiende nada. Pero cuando los hombres se enojan, viene el diluvio universal. Después, Noé tiene tres hijos: Sem, Cam y Jafet. Los tres son hombres y dan lugar a las distintas razas. Al rato, Dios lo llama a Moisés y le dice cuáles son las cosas que se pueden hacer y cuáles las no.

Las cosas que se deben hacer son los diez mandamientos; las que no se deben hacer son los siete pecados capitales. Ahora bien, yo estudie bien esos siete pecados capitales y son las cosas más abominables del mundo. Y Dios las hace todas. La soberbia, por ejemplo: si hay alguien soberbio, ése es Él, el ser perfectísimo, poderosísimo, presentísimo. "Comparado conmigo", dice, "Nembo Kid es un imbécil y a Buda lo saco de taquito". Hace falta un poco más de humildad. El mismo nombre Dios. Hubiese elegido un nombre más humilde. Hubiese dicho: "Soy Guido, no habrá otro Guido más que yo". O si no: "Ayúdense entre ustedes, que Guido los ayuda a todos". O "Llueve porque Guido quiere". Si fuese más humilde sería más simpático.

La ira: no hay nadie que se enoje más que él. ¿Adán y Eva arrancaron una manzana? Madre mía, se enojó como un loco. "¡Fuera! ¡Tu trabajarás con el sudor de tu frente! ¡Tú parirás con dolor! ¡Fuera!". Una manzana, yo me la pago, no hay porque enojarse de esa manera. Está bien, incluso admito que uno se puede enojar por una manzana, pero después se le pasa. ¡Ah! No, a Él no se le pasó. Van dos millones de años y nos seguimos bautizando por culpa de esa manzana.

La lujuria: no quiero entrar en asuntos privados, pero somos todos hijos suyos, ¿o no? Somos cinco mil millones de personas, ¿o no?

La avaricia: no hay nadie más avaro que Él. Al pueblo elegido -los judíos- les prometió un pedazo de tierra hace dos millones de años. "Si, aquella tierra se las prometí, pero nunca dije que se las iba a dar". ¿O sí?

Los diez mandamientos. Ésa si era una buena idea. Sólo que los hizo a favor del rico. Convengamos que es más fácil ir al infierno para los pobres que para los ricos. Por ejemplo, a Agnelli, el dueño de la Fiat, con todo el dinero que le han dejado, le dicen: "Honra al padre y a la madre" ¿Y que va a decir? "Gracias madre, gracias padre. Cuando mueran agarro todo yo".

O no desear las cosas de los demás. También es algo muy fácil para Agnelli, porque si todo es suyo ¿qué va a desear?

En suma: Nuestro Señor debería ocuparse un poco más de los problemas del proletariado. Porque nuestro creador consiguió que nos insertáramos en el mundo moderno de manera homogénea. Él podría conseguir enseguida que estuviéramos mejor. Tomemos los inventos, por ejemplo. ¿Por qué no nos hizo descubrir enseguida la calefacción, evitando que mil millones de personas murieran de frío en el pasado? ¿No podía? Creó a Adán, tomó una costilla suya e hizo a Eva. O sea, que bien podía agarrar, no sé, una oreja de Eva y hacer una estufa. Así quedaban los hombres con una costilla menos y las mujeres sin una oreja, y aunque hubiese hecho falta gritar un poco, habríamos estado un poco mejor, ¿no?

Durante siglos se comió carne cruda y hubo miles de bacterias. ¿No podía ayudarnos a descubrir antes la penicilina y los antibióticos? No, prefirió esconderlos en los hongos. Y eso es tener una mentalidad de revista de crucigramas.

¿A quién se le ocurre ir a buscar los antibióticos en los hongos? Hay gente que los buscó durante toda su vida y no los pudo encontrar.

Es como si yo les escondiera el jabón a mis hijos: van a lavarse, no lo encuentran, entonces se agarran tifus y cólera, y se mueren. Al final, para divertirme, les digo: "¿Saben a dónde había metido el jabón? Debajo de la toalla, ja, ja, ja". Pero ellos ya están muertos. Entonces, ¿qué nos quiere decir con eso? Nos quiere decir: "Soy Dios y me cago en ustedes".