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Besando el culo de Jorge
24-abr-2006
Léanlo completo, tiene muchísimos aspectos implícitamente explícitos...
De Jim Huber, 1997
Esta mañana llegó a mi puerta una pareja bien vestida y bien peinada. El hombre habló primero:
Juan: Hola, yo soy Juan y esta es María.
María: Hola, estamos aquí para invitarte a besarle el culo a Jorge con nosotros.
Yo: ¿Cómo? ¿De que estás hablando? ¿Quién es Jorge? ¿Y por qué tendría que querer besarle el culo?
Juan: Si tú le besas el culo a Jorge, te da un millón de dólares; y si no lo haces te cubre de mierda.
Yo: ¿Cómo? ¿Es que es alguna clase de extraño pervertido?
Juan: Es un filántropo multibillionario. Jorge construyó este pueblo. Jorge posee este pueblo. Él puede hacer lo que quiera, y lo que quiere es darte un millón de dólares, pero no puede si tú no le besas el culo.
Sigue leyendo
Yo: Eso no parece tener mucho sentido. ¿Por qué...
Juan: Es un filántropo multibillionario. Jorge construyó este pueblo. Jorge posee este pueblo. Él puede hacer lo que quiera, y lo que quiere es darte un millón de dólares, pero no puede si tú no le besas el culo.
Sigue leyendo
Yo: Eso no parece tener mucho sentido. ¿Por qué...
María: ¿Quién eres tú para cuestionar los deseos de Jorge? ¿Es que no quieres el millón de dólares? ¿Es demasiado un pequeño beso en el culo?
Yo: Bueno, quizás, si es legítimo, pero...
Yo: Bueno, quizás, si es legítimo, pero...
Juan: ¡Entonces vamos a besarle el culo a Jorge!
Yo: ¿Le besan el culo a Jorge con frecuencia?
Maria: Oh sí, continuamente.
Yo: ¿Y les ha dado el millón de dólares?
Juan: Bien, aún no. No se puede recibir el dinero hasta que no te mudes del pueblo.
Yo: Entonces, ¿por qué no se van del pueblo y reciben el millón de dólares?
Maria: No puedes irte del pueblo hasta que Jorge te lo diga, o de lo contrario no recibes el dinero y él te cubre de mierda.
Yo: ¿Conocen a alguien que le haya besado el culo a Jorge, que se haya ido y que después haya regresado con el dinero?
Juan: Mi madre le besó el culo a Jorge durante años. Ella se fue el año pasado y estoy seguro que tiene el dinero.
Yo: ¿Has hablado con ella desde entonces?
Juan: Por supuesto que no, Jorge no lo permite.
Juan: Por supuesto que no, Jorge no lo permite.
Yo: Entonces ¿cómo sabes que tiene el dinero si no has hablado con nadie que lo haya recibido?
Maria: Bueno, antes de que te desanimes él te da una pequeña muestra. Tal vez obtengas un aumento, tal vez ganes un pequeño premio en la lotería, tal vez encuentres un billete de veinte dólares en la calle.
Yo: ¿Y eso qué tiene que ver con Jorge?
Juan: Jorge tiene ciertas "conexiones".
Yo: Lo siento, pero esto suena como si fuera un extraño juego de consola.
Juan: Pero es un millón de dólares, ¿puedes realmente arriesgarte a perderlo? Y recuerda: si no le besas el culo te cubre de mierda.
Yo: Tal vez si pudiera verlo, hablar con él, tener detalles sobre él...
Maria: Nadie ve a Jorge, nadie habla con él.
Yo: ¿Entonces cómo le besan el culo?
Juan: En ocasiones únicamente le mandamos un beso pensando en su culo. Otras veces le besamos el culo a Carlos y él se lo transmite a Jorge.
Yo: ¿Quién es Carlos?
María: Un amigo nuestro. Él es quien nos ha hablado sobre besarle el culo a Jorge. Todo lo que tenemos que hacer es invitarlo a comer de vez en cuando.
Yo: ¿Y creyeron en sus palabras cuando dijo que existe un Jorge, que Jorge quiere que le besen el culo y que los recompensará?
Juan: ¡Oh no! Carlos tiene una carta de Jorge de hace mucho tiempo donde lo explica todo. Aquí tienes una copia para tí, míralo por ti mismo:
Juan: ¡Oh no! Carlos tiene una carta de Jorge de hace mucho tiempo donde lo explica todo. Aquí tienes una copia para tí, míralo por ti mismo:
Del Escritorio de Carlos
1 Bésale el culo a Jorge y él te dará un millón de dólares cuando te vayas del pueblo.
2 Bebe alcohol con moderación.
3 Cubre de mierda a aquellos que no sean como tú.
4 Come bien.
5 Jorge dictó esta carta él mismo.
6 La Luna está hecha de queso verde.
7 Todo lo que dice Jorge es cierto.
8 Lávate las manos después de ir al baño.
9 No uses alcohol.
10 Come tus salchichas en bollos y sin condimentos.
11 Bésale el culo a Jorge o te cubrirá de mierda.
Yo: Esto está escrito en papel con el membrete de Carlos.
Maria: Jorge no tiene papel.
Maria: Jorge no tiene papel.
Yo: Tengo la impresión de que si lo comparamos encontraremos que ésta es la letra de Carlos.
Juan: Por supuesto, pero Jorge dictó la carta.
Yo: Pensaba que decían que nadie puede ver a Jorge.
Maria: No ahora, pero hace tiempo le habló a algunas personas.
Yo: Pensaba que decían que era un filántropo. ¿Qué tipo de filántropo cubre de mierda a la gente sólo porque es diferente?
Maria: Eso es lo que Jorge quiere, y Jorge siempre está en lo cierto.
Yo: ¿De dónde sacas eso?
Maria: Eso es lo que Jorge quiere, y Jorge siempre está en lo cierto.
Yo: ¿De dónde sacas eso?
Maria: El punto 7 dice que: "todo lo que dice Jorge es cierto". ¡Eso es suficiente para mí!
Yo: Quizás su mismo amigo Carlos hizo las normas.
Juan: ¡Imposible! El punto 5 dice: "Jorge dictó esta carta él mismo". Al mismo tiempo, el punto 2 dice: "bebe con moderación". El punto 4 dice: "come bien". Y el punto 8 dice: "lávate las manos después de ir al baño". Todo el mundo sabe que eso es cierto, por lo tanto, todo lo demás debe ser cierto también.
Juan: ¡Imposible! El punto 5 dice: "Jorge dictó esta carta él mismo". Al mismo tiempo, el punto 2 dice: "bebe con moderación". El punto 4 dice: "come bien". Y el punto 8 dice: "lávate las manos después de ir al baño". Todo el mundo sabe que eso es cierto, por lo tanto, todo lo demás debe ser cierto también.
Yo: Pero el punto 9 dice: "no uses alcohol", lo cual entra en conflicto con el punto 2, y el 6 dice: "la Luna está hecha de queso verde", lo cual no es cierto.
Juan: No existe contradicción entre los puntos 2 y 9, el segundo simplemente clarifica el primero. Y por lo que respecta al 6, tú nunca has estado en la Luna, por lo que no puedes hablar con esa seguridad.
Yo: Los científicos tienen claramente establecido que la Luna está hecha de roca...
Maria: Pero ellos no saben si la roca viene de la Tierra o del espacio exterior, por lo que puede ser fácilmente queso verde.
Yo: Realmente no soy un experto, pero pienso que la teoría de que la Luna fue "capturada" por la Tierra ha sido descartada. Por otra parte, no saber de dónde viene la roca no la convierte en queso, y menos queso verde.
Juan: ¡Ajá! Acabas de admitir que los científicos cometen errores pero nosotros sabemos que lo que dice Jorge es cierto!
Yo: ¿Lo sabemos?
María: ¡Por supuesto, el punto 7 lo dice!
Yo: Están diciendo que Jorge siempre está en lo cierto porque la carta lo dice, que la carta es cierta porque Jorge la dictó, y que sabemos que Jorge la dictó porque la carta lo dice. Esta lógica circular no se diferencia en nada de decir que Jorge siempre dice la verdad porque lo dice Jorge.
Juan: ¡Ya lo estás comprendiendo! ¡Es reconfortante ver como alguien se acerca a la forma de pensar de Jorge!
Yo: ¡Pero... Oh, bueno es igual!... ¿Cuál es el trato con las salchichas?(María se sonroja.)
Juan: Las salchichas en bollos y sin condimentos. Ésta es la forma de Jorge. Cualquier otra forma es incorrecta.
Yo: ¿Qué pasa si no tengo bollos?
Juan: No hay bollo, no hay salchicha. Una salchicha sin bollo es algo incorrecto.
Juan: No hay bollo, no hay salchicha. Una salchicha sin bollo es algo incorrecto.
Yo: ¿Sin salsa? ¿Sin mostaza?
María: (Asombrada) Parece irremediablemente condenado.
Juan: (Gritando) ¡No hay ninguna ambigüedad en su lenguaje! ¡Cualquier tipo de condimento está prohibido!
Yo: Entonces de una enorme pila de chucrut con algunas salchichas pinchadas en ella ni hablamos, ¿no?
María: (Poniéndose los dedos en los oídos) No te estoy oyendo, na, na, na, na, na, na, na...
Juan: (Con cara de aversión) ¡Eso es repelente! No sé qué clase de demonio comería eso...
Yo: ¡Jorge! Él lo come todo el tiempo.(María palidece.)
Yo: ¡Jorge! Él lo come todo el tiempo.(María palidece.)
Juan: "(Tomando a María) Bueno, si hubiera sabido que eras "uno de esos" no habría perdido mi tiempo. Cuando Jorge te cubra de mierda yo estaré allí, contando mi dinero y burlándome de ti. Yo besaré el culo de Jorge por tí. ¡Comedor de salchichas sin bollo y devorador de chucrut! Al decir esto, Juan arrastró a María al coche que los esperaba y arrancó a toda velocidad.
Carta a Laura Schlessinger
Laura Schlessinger es una conocida locutora de radio de los Estados Unidos que tiene un programa en el que da consejos en directo a los oyentes que llaman por teléfono. Recientemente se encendió la polémica, cuando la presentadora descalificó a los homosexuales, tildando la homosexualidad como una abominación porque así lo indica la Biblia en el Levítico (Lev. 18:22) y que por tanto no podía ser consentida bajo ninguna circunstancia. Lo que aparece a continuación es una carta abierta, hecha pública en Internet y dirigida a la Dra. Schlessinger. Fue escrita por un residente en los Estados Unidos.
"Querida Dra. Laura:
Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios. Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible. Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan sólo a recordarle que el Levítico, en sus versículos 18:22, establece claramente que la homosexualidad es una abominación. Punto final. De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto a algunas otras leyes bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:
a) Cuando quemo un toro en el altar como sacrificio sé que emite un olor que es agradable para el Señor (Lev 1:9). El problema está en mis vecinos. Argumentan que el olor no es agradable para ellos. ¿Debería castigarlos? ¿Cómo?
b) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como sanciona el Éxodo, 21:7. En los tiempos que vivimos, ¿qué precio piensa que sería el más adecuado?
c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su periodo de impureza menstrual (Lev 15:19-24). El problema que se me plantea es el siguiente: ¿cómo puedo saber si lo está o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.
d) El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mexicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?
e) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sabat. El Éxodo, 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?
f) Un amigo mío mantiene que aunque comer marisco es una abominación (Lev. 11:10), es una abominación menor que la homosexualidad. Yo no lo entiendo. ¿Podría usted aclararme este punto?
g) En el Levítico, 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?
h) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el Levítico, 19:27. ¿Cómo han de morir?
i) Sé gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Así y todo, ¿puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?
j) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico, 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). Él además se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para apedrearlos? (Lev 24:10-16). ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14). Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así que confío plenamente en su ayuda. Gracias de nuevo por recordarnos que la palabra de Dios es eterna e inmutable".
Discurso contra dios
Autor: Roberto Benigni
Quiero hacer un breve paréntesis en relación a la economía divina.
Nuestro Señor, creo, podía habernos ayudado desde el principio. Yo creo en él, porque nunca se sabe. Total si existe, existe, y si no existe, no jode. Pero si existe, digo: somos cinco mil millones de personas ¡con todos los planetas que hay tenía que meternos a todos en éste! Es como si un padre tuviera veinte hijos y un edificio de cincuenta pisos y decidiera encerrarlos a todos en el garaje. ¿De qué estamos hablando? Nos tendría que haber ubicado un poco mejor.
Pero no, Nuestro Señor es un capitalista, y todos estos planetas son un abuso. Pura especulación planetaria. De hecho, cuando Galileo los descubrió, el Papa lo hizo arrestar enseguida. Lo hizo pasar por idiota y le dijo: ¿Cómo es ése asunto de que la Tierra gira?". Galileo dijo: "Es la Tierra la que gira alrededor del Sol, y no como dicen ustedes". Entonces el Papa dijo: "¡¿Pero éste es idiota?! ¿Vieron alguna vez una casa girar alrededor de la estufa?".
Naturalmente, además de crear a los hombres, Dios ha construido a los animales, los vegetales y los minerales: un quilombo tan grande que ya no se entiende nada. Pero cuando los hombres se enojan, viene el diluvio universal. Después, Noé tiene tres hijos: Sem, Cam y Jafet. Los tres son hombres y dan lugar a las distintas razas. Al rato, Dios lo llama a Moisés y le dice cuáles son las cosas que se pueden hacer y cuáles las no.
Las cosas que se deben hacer son los diez mandamientos; las que no se deben hacer son los siete pecados capitales. Ahora bien, yo estudie bien esos siete pecados capitales y son las cosas más abominables del mundo. Y Dios las hace todas. La soberbia, por ejemplo: si hay alguien soberbio, ése es Él, el ser perfectísimo, poderosísimo, presentísimo. "Comparado conmigo", dice, "Nembo Kid es un imbécil y a Buda lo saco de taquito". Hace falta un poco más de humildad. El mismo nombre Dios. Hubiese elegido un nombre más humilde. Hubiese dicho: "Soy Guido, no habrá otro Guido más que yo". O si no: "Ayúdense entre ustedes, que Guido los ayuda a todos". O "Llueve porque Guido quiere". Si fuese más humilde sería más simpático.
La ira: no hay nadie que se enoje más que él. ¿Adán y Eva arrancaron una manzana? Madre mía, se enojó como un loco. "¡Fuera! ¡Tu trabajarás con el sudor de tu frente! ¡Tú parirás con dolor! ¡Fuera!". Una manzana, yo me la pago, no hay porque enojarse de esa manera. Está bien, incluso admito que uno se puede enojar por una manzana, pero después se le pasa. ¡Ah! No, a Él no se le pasó. Van dos millones de años y nos seguimos bautizando por culpa de esa manzana.
La lujuria: no quiero entrar en asuntos privados, pero somos todos hijos suyos, ¿o no? Somos cinco mil millones de personas, ¿o no?
La avaricia: no hay nadie más avaro que Él. Al pueblo elegido -los judíos- les prometió un pedazo de tierra hace dos millones de años. "Si, aquella tierra se las prometí, pero nunca dije que se las iba a dar". ¿O sí?
Los diez mandamientos. Ésa si era una buena idea. Sólo que los hizo a favor del rico. Convengamos que es más fácil ir al infierno para los pobres que para los ricos. Por ejemplo, a Agnelli, el dueño de la Fiat, con todo el dinero que le han dejado, le dicen: "Honra al padre y a la madre" ¿Y que va a decir? "Gracias madre, gracias padre. Cuando mueran agarro todo yo".
O no desear las cosas de los demás. También es algo muy fácil para Agnelli, porque si todo es suyo ¿qué va a desear?
En suma: Nuestro Señor debería ocuparse un poco más de los problemas del proletariado. Porque nuestro creador consiguió que nos insertáramos en el mundo moderno de manera homogénea. Él podría conseguir enseguida que estuviéramos mejor. Tomemos los inventos, por ejemplo. ¿Por qué no nos hizo descubrir enseguida la calefacción, evitando que mil millones de personas murieran de frío en el pasado? ¿No podía? Creó a Adán, tomó una costilla suya e hizo a Eva. O sea, que bien podía agarrar, no sé, una oreja de Eva y hacer una estufa. Así quedaban los hombres con una costilla menos y las mujeres sin una oreja, y aunque hubiese hecho falta gritar un poco, habríamos estado un poco mejor, ¿no?
Durante siglos se comió carne cruda y hubo miles de bacterias. ¿No podía ayudarnos a descubrir antes la penicilina y los antibióticos? No, prefirió esconderlos en los hongos. Y eso es tener una mentalidad de revista de crucigramas.
¿A quién se le ocurre ir a buscar los antibióticos en los hongos? Hay gente que los buscó durante toda su vida y no los pudo encontrar.
Es como si yo les escondiera el jabón a mis hijos: van a lavarse, no lo encuentran, entonces se agarran tifus y cólera, y se mueren. Al final, para divertirme, les digo: "¿Saben a dónde había metido el jabón? Debajo de la toalla, ja, ja, ja". Pero ellos ya están muertos. Entonces, ¿qué nos quiere decir con eso? Nos quiere decir: "Soy Dios y me cago en ustedes".
Pero no, Nuestro Señor es un capitalista, y todos estos planetas son un abuso. Pura especulación planetaria. De hecho, cuando Galileo los descubrió, el Papa lo hizo arrestar enseguida. Lo hizo pasar por idiota y le dijo: ¿Cómo es ése asunto de que la Tierra gira?". Galileo dijo: "Es la Tierra la que gira alrededor del Sol, y no como dicen ustedes". Entonces el Papa dijo: "¡¿Pero éste es idiota?! ¿Vieron alguna vez una casa girar alrededor de la estufa?".
Naturalmente, además de crear a los hombres, Dios ha construido a los animales, los vegetales y los minerales: un quilombo tan grande que ya no se entiende nada. Pero cuando los hombres se enojan, viene el diluvio universal. Después, Noé tiene tres hijos: Sem, Cam y Jafet. Los tres son hombres y dan lugar a las distintas razas. Al rato, Dios lo llama a Moisés y le dice cuáles son las cosas que se pueden hacer y cuáles las no.
Las cosas que se deben hacer son los diez mandamientos; las que no se deben hacer son los siete pecados capitales. Ahora bien, yo estudie bien esos siete pecados capitales y son las cosas más abominables del mundo. Y Dios las hace todas. La soberbia, por ejemplo: si hay alguien soberbio, ése es Él, el ser perfectísimo, poderosísimo, presentísimo. "Comparado conmigo", dice, "Nembo Kid es un imbécil y a Buda lo saco de taquito". Hace falta un poco más de humildad. El mismo nombre Dios. Hubiese elegido un nombre más humilde. Hubiese dicho: "Soy Guido, no habrá otro Guido más que yo". O si no: "Ayúdense entre ustedes, que Guido los ayuda a todos". O "Llueve porque Guido quiere". Si fuese más humilde sería más simpático.
La ira: no hay nadie que se enoje más que él. ¿Adán y Eva arrancaron una manzana? Madre mía, se enojó como un loco. "¡Fuera! ¡Tu trabajarás con el sudor de tu frente! ¡Tú parirás con dolor! ¡Fuera!". Una manzana, yo me la pago, no hay porque enojarse de esa manera. Está bien, incluso admito que uno se puede enojar por una manzana, pero después se le pasa. ¡Ah! No, a Él no se le pasó. Van dos millones de años y nos seguimos bautizando por culpa de esa manzana.
La lujuria: no quiero entrar en asuntos privados, pero somos todos hijos suyos, ¿o no? Somos cinco mil millones de personas, ¿o no?
La avaricia: no hay nadie más avaro que Él. Al pueblo elegido -los judíos- les prometió un pedazo de tierra hace dos millones de años. "Si, aquella tierra se las prometí, pero nunca dije que se las iba a dar". ¿O sí?
Los diez mandamientos. Ésa si era una buena idea. Sólo que los hizo a favor del rico. Convengamos que es más fácil ir al infierno para los pobres que para los ricos. Por ejemplo, a Agnelli, el dueño de la Fiat, con todo el dinero que le han dejado, le dicen: "Honra al padre y a la madre" ¿Y que va a decir? "Gracias madre, gracias padre. Cuando mueran agarro todo yo".
O no desear las cosas de los demás. También es algo muy fácil para Agnelli, porque si todo es suyo ¿qué va a desear?
En suma: Nuestro Señor debería ocuparse un poco más de los problemas del proletariado. Porque nuestro creador consiguió que nos insertáramos en el mundo moderno de manera homogénea. Él podría conseguir enseguida que estuviéramos mejor. Tomemos los inventos, por ejemplo. ¿Por qué no nos hizo descubrir enseguida la calefacción, evitando que mil millones de personas murieran de frío en el pasado? ¿No podía? Creó a Adán, tomó una costilla suya e hizo a Eva. O sea, que bien podía agarrar, no sé, una oreja de Eva y hacer una estufa. Así quedaban los hombres con una costilla menos y las mujeres sin una oreja, y aunque hubiese hecho falta gritar un poco, habríamos estado un poco mejor, ¿no?
Durante siglos se comió carne cruda y hubo miles de bacterias. ¿No podía ayudarnos a descubrir antes la penicilina y los antibióticos? No, prefirió esconderlos en los hongos. Y eso es tener una mentalidad de revista de crucigramas.
¿A quién se le ocurre ir a buscar los antibióticos en los hongos? Hay gente que los buscó durante toda su vida y no los pudo encontrar.
Es como si yo les escondiera el jabón a mis hijos: van a lavarse, no lo encuentran, entonces se agarran tifus y cólera, y se mueren. Al final, para divertirme, les digo: "¿Saben a dónde había metido el jabón? Debajo de la toalla, ja, ja, ja". Pero ellos ya están muertos. Entonces, ¿qué nos quiere decir con eso? Nos quiere decir: "Soy Dios y me cago en ustedes".
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